El coste de una botella

Cuando el continente cuesta más que el contenido

El precio medio del agua en España varía mucho de unas comunidades a otras, e incluso de unas localidades a otras. En Castilla y Léon, por ejemplo, el precio medio es de 1,16€/m3, mientras que en Murcia o Cataluña el precio ronda los 2,60 €/m3, (precios 2018).

Sin embargo, el precio una botella de agua supera los 0,20€/l. Por supuesto, depende mucho de las marcas y tamaños de botella, las garrafas de 5 litros son mucho más baratas que los botellines de 0,33 cl, por ejemplo.

Tenemos por tanto, que el agua embotellada es aproximadamente 1.000 veces más cara que el agua del grifo. Además, el agua embotellada hay que transportarla hasta nuestras casas, lo que supone en cualquier caso un engorro.

Pero realmente ¿cuánto cuesta producir una botella de agua?

Una botella de agua de 1,5 litros pesa aproximadamente 30 g. Habitualmente están fabricadas con PET, un material que admite reciclaje relativamente sencillo. El tapón está fabricado con plástico HDPE y suele contar con una etiqueta de papel o plástico. (Datos Ecoembes).

Por otra parte, cada botella hay que transportarla hasta los centros de venta, hay que almacenarla y distribuirla al cliente final. El consumidor, una vez utilizada debería introducirla en el correspondiente contenedor para su posterior reciclaje. Un proceso realmente costoso, que consume mucha energía y supone una huella ecológica elevada.

Si suponemos un consumo de 1,5 litros de agua por persona y día, a lo largo de un año una persona consumiría al menos 365 botellas, lo que supone 365 ud x 32 g/ud, unos 11 kg de plástico que hay que producir y posteriormente reciclar.

Siguiendo el artículo de capital.es, el coste de producción y distribución de una botella de agua, es aproximadamente 0,12€. De esa cantidad, un 60% corresponde al recipiente, el 16% al gasto en personal, el 8% al transporte, y el resto al tapón, la etiqueta y el agua. Es decir, el precio del contenido es sólo una pequeña parte del coste total del producto.

Por tanto, tenemos que dentro del coste de una botella de 0,20€ PVP, sólo unos pocos céntimos corresponden realmente con el valor del producto consumido. El resto son plásticos que contaminan, suponen gasto energético y de recursos, y que posteriormente hay que reciclar.